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mapa_redesNo es una frase que me hayan dicho sólo una vez y normalmente van acompañadas de un montón de excusas que, bien escuchadas, son respetables pero completamente incoherentes.

Lo entiendo en personas que creen que su vida y su privacidad quedará expuesta en un tablón (será si quieres), pero cuando lo escucho de un responsable de una empresa, enseguida se me viene a la cabeza preguntarle qué ha hecho para promocionarla últimamente.

El miedo va detrás del desconocimiento, como en tantos aspectos de la vida. Yo siempre les digo que se den una vuelta por Internet buscando a su competencia y a las empresas que tienen físicamente cerca, y vean qué es lo que hacen en la red.

Seguramente los que están es que han pensado que su mensaje puede llegar a miles de millones de personas en todo el mundo. He dicho “puede”, porque para ello se necesita una estrategia.

En general, tener presencia on-line es fácil, pero no. Igual que cuando decidimos abrir nuestra empresa tuvimos que tomar una serie de decisiones antes de poner el cartel de “ABIERTO”, para tener presencia on-line también hay que tener un plan.

El primer paso es una mínima formación. No hay que hacer un master de 1000 horas de Social Media Marketing, Community Manager, Marketing Digital, Web 2.0, etcétera etcétera etcétera. Pero sí hay que saber dónde se está metiendo uno.

En mi opinión, una buena opción, es la de contar con un consultor o asesor en Social Media que esté por la labor de primero darte esa formación básica y de conceptos y que luego te ayude a diseñar tu estrategia.

Dependiendo del tamaño de la empresa y el volumen del negocio, habrá quien prefiera pagar por un servicio en el que unos profesionales le llevarán su presencia on-line de forma integral y habrá quien no pueda pagar el coste de un servicio así. Pero todos necesitan la formación inicial individual, personalizada, orientada y dimensionada a su empresa.

Y está claro. Cuando se empiezan a despejar dudas, cuando se aprende que el mundo on-line va más allá de Twitter y Facebook y que la empresa (venda lo que venda) también tiene su hueco virtual y cuando se entiende que es verdad que allí hay miles de millones de personas que pueden escuchar el mensaje, al que dijo “A mi eso de las redes sociales no me gusta”, se le abren los ojos como platos y de paso también un poquito más la mente.

¿Cómo acaba esta historia? En realidad no ha hecho más que empezar.

¿Queréis saber qué viene después?

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