Etiquetas

, ,

Iniciar un blog no es fácil.

Leo y oigo muchas veces que es facilísimo. ¡Hasta yo lo he dicho! Pero cuando se oyen estas cosas, no oímos a qué se refiere realmente.

  • ¿Elegir plataforma? Fácil. Blogger, WordPress, Tumblr… No voy a recomendar ninguna. Lo mejor es probarlas y quedarse con la que más nos guste.
  • ¿Dar de alta el blog? Fácil. Solo necesitas tener una cuenta de correo.
  • ¿Elegir una plantilla? Fácil. Como aquí lo que cuenta es el “factor gusto” de cada uno, aunque estemos horas mirando plantillas, al final encontraremos una que nos guste. Un consejo: no preguntéis a nadie “¿te gusta?, ¿qué opinas?”, al final te lían 😀
  • ¿Widgets, gadgets y otros habitantes? Fácil. Las funcionalidades de tu blog las eliges de un conjunto de herramientas que ahora pueden estar, ahora pueden no estar.
  • ¿Cambiar de idea y modificar el aspecto de tu blog? Fácil. Cualquiera de las cosas que hemos hecho hasta ahora son reversibles. Podemos estar eternamente cambiando los colores de nuestro blog 🙂tronco

Es muy fácil crearse un blog. Iniciarlo ya no es tan fácil:

  • ¿Qué temática vas a tratar en tu blog? ¿De dónde sacas las ideas?
  • ¿Cuánto tiempo quieres dedicarle? ¿Cuánto tiempo vas a poder dedicarle realmente?
  • ¿Crees que siempre estarás inspirado para escribir en tu blog?
  • ¿Te preocupa lo que puedan opinar sobre él las personas que conoces y lo lean? ¿Y las que no conoces?
  • ¿Temes no estar a la altura?

Cuanto más pensemos sobre estos aspectos, más difícil nos resultará comenzar nuestro blog.

Y es que es verdad: tener un blog es muy fácil. Sólo tenemos que sacudirnos un poco la “vergüenza”, que es el problema más común de los que queremos tener un blog y siempre tenemos problemas para empezarlo.

Como en algunas novelas y películas: “Este post está basado en hechos reales”.

Gracias a César Rodríguez (bloglanders.com) que con dos de sus posts, y una mini-charla, me animó sin saberlo, a que hoy por fin, empezara de verdad con mi blog.

Anuncios